JESÚS, EL PAN DE VIDA
by//Damelys María Martínez Rosillo
Todos hemos saboreado distintos tipos de pan, con o sin levadura, al gusto todos nos parecen agradables al paladar, pero el mejor, de todos es el que nos ofrece Jesús, por ser el mejor consuelo en las vicisitudes. El mejor amor en las dificultades, el mejor alimento que el propio alimento. Es quien perdona nuestras iniquidades, es quien anima cuando estamos tristes. Es quien nos cobija cuando sentimos frío.
Cabe destacar que con Jesucristo en nuestras vidas lo tenemos todo, porque él es el Todo. Con él la salvación está ganada. En su camino encontramos que estamos completos.
Su palabra nos conduce al amor supremo. Nos aparta de la maldad, del pecado, y lo más relevante, nos limpia, por esta razón, debemos buscarle siempre, porque Jesús es el camino, la verdad y la vida.
Al perseverar en él, así dice, Juan 6:51 Yo soy el pan vivo que descendió del cielo, si alguno comiere de este pan, vivirá para siempre, y el pan que yo daré es mi carne, la cual yo daré por la vida del mundo.
Por otra parte, Jesús significa en nuestra vida, un aliciente de confort porque nos sentimos en condiciones favorables porque nos sana de toda dolencia corporal, nos libera de la opresión, además, por esas bendiciones tan agradables debemos ser agradecidos constantemente, y dar gracias, al que dio su vida por mí.
Gracias, Señor Jesucristo por tu Palabra, Gracias por darme este pedazo de cielo, aquí en la tierra, donde soy feliz, porque te tengo a ti, y eso me basta. porque sé que todas las bendiciones vendrán por añadidura, tengo que prepararme mejor en tu conocimiento, para ofrecer al prójimo lo mejor de mí. Sólo espero y los que esperan en el Señor, saben amar y no tendrán falta de ningún bien.
Pacientemente espero en el Señor para que se cumpla tu propósito en mí, por eso sé que aderezas mesas delante de mis angustiadores. Salmo 23:5
Gracias, Señor Jesús, gracias por todos los regalos que me has dado, gracias por enseñarme tu camino, por enseñarme la realidad de la vida, por mostrarme que eres lo más importante en mi devenir diario.
Gracias, por mostrarme que me amas por brindarme la hermosura de tu Palabra. La hermosura del significado de la verdad, y esa verdad es amarte cada día más.
Amar en tu verdad significa que debo buscar la paz con aquellas personas que nos odian, luchar con un mundo inhóspito, ir contra la corriente en determinadas situaciones desagradables en las acciones cotidianas, como por ejemplo, cuando un compañero de camino te falte el respeto, cuando una persona que amas te traiciona, cuando das una sonrisa y en su lugar, recibes desagrado, sin embargo, al referirnos a estas situaciones, no nos importan porque abres el camino para encontrar nuevamente la ilusión de alegría, para volver a sonreir.
Por último, aprendes a poner la otra mejilla para seguir adelante. Él y sólo él, te libera y saca toda raíz de amargura de tu vida, hace resplandecer tu rostro al darte la paz y gozo del Espíritu Santo en tu caminar.