VALORES EN LA VIDA
by//Damelys María Martínez Rosillo
Hoy en día se ha vuelto moda hablar de valores. Al definirlos, es hacernos partícipes de su creación en nuestras vidas. Son creencias personales basadas en los principios éticos y morales que nos dicta una determinada sociedad. Están presentes en las actitudes, comportamiento, pensamiento, toma de decisiones, en la manera como enfocamos las vivencias personales para formar nuestro proyecto de vida, el modo como nos comportamos en los eventos y cómo enfrentamos los retos que aparecen en el entorno social."No te niegues a hacer el bien a quien es debido, cuando tuvieres poder para hacerlo" Prov. 3:27
Cabe destacar que, la primera guía donde se arraigan los valores es nuestra familia, es la casa fuerte que se debe preparar con estructuras sólidas para no perderse en el camino. Es solidificar las bases, que servirán de herencia para las generaciones futuras. Es proyectarse e ir más allá siguiendo los mejores caminos, es apartarse de las veredas equivocadas, es dejar a un lado todo aquello que va en perjurio de la toma de decisiones personales en la realización de nuestras metas, es seguir las corrientes de agua más nítidas y habitar junto al prójimo sin hacerle mal. "No intentes mal contra tu prójimo Que habita confiado en ti" Prov. 3:29
Asimismo, es decir simplemente ¡no!, a la maldad, y seguir una vida que refleje actuaciones poderosas. A pesar de que en ella, encontraremos tropiezos, y a lo mejor, en algunos momentos fallemos y nos sumerjamos en el fango, pero, lo más importante es que reaccionemos a tiempo, porque la voz del Señor, nos redarguye la conciencia, y nos rescata del hoyo, en el que pensabamos meternos, por haber decidido mal."Y me hizo sacar del pozo de la desesperación, del lodo cenagoso. Puso mis pies sobre peña y enderezó mis pasos" Sal.40:2
Por otra parte, es necesario destacar que los valores son la fuente o los nutrientes en el desarrollo del ser humano, así como el árbol crece saboreando el agua y el sol, para desarrollar la savia, sustancia que les da vida, asi, necesitamos a los valores, en especial, el amor, el amor que nos da Dios a través de sus bellos mensajes, basados en los principales valores relevantes en nuestra cotidianidad para cada mañana despertar con ánimos nuevos y transmitirlos al prójimo.
En estas líneas, se puede decir que hay que buscar multitud de consejeros para aprender a fomentar los valores, leer sobre ellos, ponerlos en práctica, a fin de internalizarlos en la actuación, en el sentir, en el pensar, para así restablecer la rutina y el vaivén diario.
En definitiva, sólo quien vive en una sociedad que afianza los valores hacia la sana convivencia, la aceptación mutua, el respeto, las buenas costumbres, la interrelación personal, los principios éticos que generen el amor, la paz, la sinceridad, la bondad, la paciencia, la alegría dada por hacer el bien se desarrolla con un sentir colectivo e individual dirigido a arraigar el bien común, a buscar el altruismo, a solidificar los cimientos personales del bienestar íntimo, en el amor hacia sí mismo, y hacia los demás, por tanto, cada sociedad es la responsable de que sus frutos sean buenos en la medida en que se prolifere el sentir nacionalista basado en el amor a fin de contrarestar la negatividad, las malas costumbres y hábitos malsanos.
En consecuencia, hay miles de forma que se deben emplear para que las familias conserven los valores como elementos inherentes a su formación, una de ellas, es la plataforma de la comunicación, el uso de las redes sociales, para educar mediante modelos bien equilibrados enfocados a buscar los mejores genes sociales en los que han de perpetuarse las generaciones futuras, a la que hay que cuidar sobremanera.
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